las cuatro cosas que merecen realmente la pena | Emociones para el coaching

Un lugar de encuentro para el cambio

las cuatro cosas que merecen realmente la pena

Cuatro cositas hay en la vida que merecen la pena de verdad, cuatro cositas que hay que alimentar como una candela en la playa, para que el viento no enfríe tus emociones…lo demás es pasajero, superficial…..En ese camino me encuentro: desarrollar un sistema lo más fácil y sencillo para discernir el encuentro con mi cuatro cosas…¿Qué cuales son?…Anda, descúbrelas, pero no las mías…sino las tuyas….Todos hacemos nuestro propio viaje para encontrarlas…Algunos escalan imbatibles montañas hasta que se quedan sin oxigeno persiguiéndolas, otros recorren el mundo entre la amazonía, la Antártida de tus sueños y el shangrilad de tu corazón…Y a veces, no lo encuentran….Me cuentan la historia de un viejo explorador que se pasa toda su vida en busca de su tercera cosa…..estando ya exhausto y dolorido por las picaduras de serpiente, la abrupta selva, el ruido ensordecedor de lo inhóspito….cuando de repente  descubre una gran figura de  mármol entre acacias y boazas….él sabía perfectamente que si doblaba a la izquierda, cruzando el río, encontraría la respuesta a su tercera cosa, pero su impulso aventurero, su afán de egoéxito le hizo salir presuroso hasta la esfigüe…Aún hoy día lo andan buscando…..

Y es que nos perdemos tantas veces en la selva de nuestros desconciertos, cruzamos tantas veces el camino por el mismo sendero que hemos olvidado que podemos cruzar el río para encontrarnos con nuestra esencia; así de sencillo. Hace diez años que arrojé mi mochila por el sendero de los limites, vacié mi calcetines de las piedras del camino y me puse a andar hacia adelante sin mirar atrás: he contemplado maravillosas puesta del  sol en diferente lugares del mundo, el olido la hierba mojada entre risas cómplices con manos que compartir proyectos, he volcado mis sueños en la tinaja de los retos y se ha filtrado en forma de emociones entre mi ser y mis cuatro cosas. Cada cosa   que forma mi ser me une inexorablemente a la tierra del deseo, al mar de las soledades, al fuego de mi ímpetu, al aire que encandila mis pensamientos. He aprendido a correr dolos ojos cerrados encendiendo mi brújula emocional, la que nunca me falla, he aprendido a oír discerniendo los sonidos y cadencias y veces encuentro el ritmo que acompasa los corazones de mis semejantes….he aprendido a oler el misterio de los cuerpos sensibles, ese olor que irradian las emociones cuando florecen en el ser humano….y todo lo que he aprendido te lo facilito desde la sencillez…cierra los ojos. Mira tu ser. Encuentra las cuatro cosas que merecen la pena vivir  con plenitud este plantea emocional. El legado mas hermosos que podemos dejar a las generaciones venideras es el compromiso que nosotros, sus antepasados hemos hecho con las emociones….Sentirlas para experienciarlas y expandir un mensaje lleno de ilusión. Porque podemos, lo hacemos.


Post a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

  • Etiquetas