Diario de otoño. | Emociones para el coaching

Un lugar de encuentro para el cambio

Diario de otoño.

Con los ojos cerrados y entre las hojas secas, he vuelto: He vuelto a despertar.

 Desde la última vez que me encontré contigo, otoño, muchas cosas han cambiado en mi vida. Empiezo a tener canas en mi perilla, me gusta, porque voy cumpliendo años de sonrisas; ya no soy tan ingenuo, porque aprendí  el valor que tienen los recuerdos para mi memoria, y asumo todas las imperfecciones de mis hechos.
También soy más sabio…desde que escucho  mis silencios y aprendo de la nobleza de los ojos que me rodean. He aprendido en estos años que la vida tiene cuatro verdades y cien mentiras, que el café está más bueno si lo dejas que se asiente, que las libretas de anillas me sirven para anotar aromas, que mi almohada sigue siendo grande y las sábanas huelen al suavizante de mi madre. He observado en estos años, que al final te quedas con poca gente que te aguante, que aguantas a menos y quieres  a más. Mi sociabilidad cada vez  es más exquisita: huyo de las reuniones en grandes grupos pero  mi contacto con la gente ha mejorado en el cuerpo a cuerpo. Ya no peleo batallas aldente, prefiero el fuego lento…..y mi vida se va ralentizando como productos del slow word, esos sueños cada vez son más intensos, duraderos. Me he pasado la mitad de mi viaje soñando…ahora me toca escribir y vivir mis sueños.

Y quiero que vos esté ahí para compartirlos.

Copyright, 2011, José Luis Fuentes. Todos los derechos reservados .


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